Lo gracioso de este sentimiento es que parece un resfriado. Cuando pienso que se fue de mi cuerpo, por arte de magia vuelven los síntomas.
La mejor manera de defenderse de los demás es no parecerse a ellos.
No, no me perdiste… Ganaste mi ausencia.
Pero tú siempre serás mi héroe,
aunque hayas perdido la cabeza♪





